Ignacio Hernández Medrano es un médico, neurólogo y emprendedor español que ha construido una trayectoria singular entre la medicina clínica, la investigación y la tecnología. Su carrera comenzó en los hospitales, tratando y estudiando enfermedades neurológicas, pero con el tiempo orientó gran parte de su trabajo hacia el uso de datos clínicos e inteligencia artificial para mejorar la atención sanitaria. Esa combinación entre medicina y tecnología le permitió convertirse en uno de los profesionales españoles más reconocidos dentro de la innovación sanitaria.
Nacido en Alicante en 1983, desarrolló buena parte de su formación médica en España, aunque también amplió sus estudios en Alemania y Estados Unidos. Trabajó durante años en el Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid y más tarde participó en la creación de empresas tecnológicas como Savana y Mendelian. Fuera del ámbito profesional, también es conocido por su matrimonio con la actriz María Adánez, con quien tiene un hijo llamado Claudio.
Ignacio Hernández Medrano: edad, nacimiento y origen
Ignacio Hernández Medrano nació en 1983 en Alicante, España. A fecha de agosto de 2026 tiene 42 años. Diferentes referencias de años anteriores permiten situar su cumpleaños hacia finales de noviembre, aunque el día exacto no está confirmado de forma sólida. Por esta razón, la forma más segura de presentar su nacimiento es indicar Alicante y el año 1983.
Su edad puede entenderse comparando distintas referencias cronológicas de su carrera. En junio de 2014 fue presentado como un neurólogo de 30 años, mientras que en noviembre de 2017 tenía 34. En noviembre de 2021 todavía era mencionado con 37 años. Estos datos encajan con un nacimiento durante los últimos meses de 1983 y explican que en agosto de 2026 todavía tenga 42 años.
Desde joven mostró interés por la ciencia, la medicina y el conocimiento. Su evolución profesional demuestra una capacidad constante para combinar materias que durante años permanecieron separadas, especialmente neurología, gestión sanitaria, tecnología, análisis de datos e inteligencia artificial.
Formación académica de Ignacio Hernández Medrano
Su preparación académica comenzó con la Licenciatura en Medicina en la Universidad Miguel Hernández de Elche, donde estudió entre 2001 y 2007. Durante esta etapa también pasó un año académico, entre 2004 y 2005, en la Universidad de Göttingen, en Alemania. La formación internacional fue importante para ampliar su visión de la medicina. Años después siguió complementando sus conocimientos con programas relacionados con gestión clínica, investigación e innovación.
Especialización médica y gestión sanitaria
Entre 2008 y 2012 realizó su residencia en Neurología en el Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid. Esta etapa le permitió adquirir experiencia directa en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades neurológicas y conocer de cerca el funcionamiento de un gran hospital público.
Paralelamente, amplió su preparación en administración sanitaria. Entre 2010 y 2012 cursó un máster en Dirección Médica y Gestión Clínica en la Escuela Nacional de Sanidad, perteneciente al Instituto de Salud Carlos III. Posteriormente, entre 2013 y 2015, completó otro máster centrado en Gestión de I+D+i en Ciencias de la Salud.
Singularity University y tecnología
En 2014 participó en el Graduate Studies Program de Singularity University, en California. Allí profundizó en emprendimiento y tecnologías exponenciales. Además, fue ganador de la Global Impact Competition 2014. Esta experiencia representó un punto importante en su evolución. Hasta entonces su carrera había estado muy vinculada a la práctica médica y la investigación hospitalaria. Desde ese momento, comenzó a trabajar con mayor intensidad en la posibilidad de utilizar tecnología avanzada para resolver problemas reales dentro del sistema sanitario.
Ignacio Hernández Medrano en el Hospital Ramón y Cajal
El Hospital Ramón y Cajal ocupa un lugar fundamental en su trayectoria. Allí comenzó como residente de Neurología en mayo de 2008 y continuó trabajando en diferentes funciones durante más de una década. Tras completar su residencia, fue neurólogo entre mayo de 2012 y octubre de 2018. Durante ese periodo combinó la atención médica con labores de formación, investigación y gestión.
También ejerció como jefe de residentes entre 2012 y 2014. Desde esa posición participó en la coordinación de la formación de más de 500 profesionales sanitarios, incluyendo médicos, enfermeros, psicólogos, farmacéuticos, bioquímicos y radiofísicos. Además, ayudó a gestionar programas de formación continuada, itinerarios educativos, sistemas de calidad y diferentes tareas relacionadas con la organización hospitalaria.
Dirección de investigación
Entre diciembre de 2013 y marzo de 2016 trabajó como adjunto a la Dirección de Investigación. Una de sus responsabilidades fue contribuir a la estrategia del instituto de investigación y a su conexión con las políticas científicas españolas y europeas. También participó en el proceso de reacreditación ante el Instituto de Salud Carlos III, conseguido en febrero de 2016. Esta experiencia fortaleció su conocimiento sobre investigación clínica, gestión científica e innovación médica.
Savana y el salto hacia la inteligencia artificial
Uno de los proyectos más importantes de su carrera es Savana, empresa que fundó en septiembre de 2014 y en la que ha ejercido como fundador y director médico. Savana nació con una idea clara: aprovechar la enorme cantidad de conocimiento que existe dentro de las historias clínicas. Los médicos escriben diariamente diagnósticos, síntomas, tratamientos, evolución de pacientes y numerosos datos en lenguaje natural. Sin herramientas avanzadas, una parte de ese conocimiento resulta difícil de analizar a gran escala.
Savana utiliza inteligencia artificial y procesamiento del lenguaje para convertir esos textos médicos en datos clínicos estructurados. El objetivo es ayudar a investigadores, hospitales y profesionales sanitarios a estudiar patrones, mejorar investigaciones y comprender mejor determinadas enfermedades.
El proyecto ha convertido a Ignacio Hernández Medrano en una figura destacada dentro del campo de la salud digital. Su trabajo se centra en demostrar que la inteligencia artificial puede complementar la experiencia médica sin sustituir el valor del profesional sanitario.
Ignacio Hernández Medrano y Mendelian
En agosto de 2014 también participó en la creación de Mendelian, empresa nacida como proyecto vinculado a Singularity University. La compañía se orientó hacia el uso de tecnología y conocimiento genómico para facilitar el diagnóstico de enfermedades raras. Entre marzo de 2016 y agosto de 2018 ejerció como director médico de Mendelian. Su participación finalizó en 2018, pero el proyecto representa otra etapa importante de su interés por unir medicina, datos y tecnología.
Las enfermedades raras plantean uno de los mayores retos de la medicina moderna porque muchas pueden tardar años en ser identificadas correctamente. Mendelian trabajó precisamente en herramientas capaces de ayudar a reducir ese tiempo y facilitar el acceso de los profesionales a conocimiento clínico complejo.
Otras experiencias profesionales
Su carrera incluye numerosas funciones además de Savana, Mendelian y el Hospital Ramón y Cajal. Entre 2015 y 2018 trabajó como profesor en EPHOS, participando en programas de investigación clínica, medicina farmacéutica, empresas biotecnológicas y gestión de ensayos clínicos.
Entre abril de 2013 y mayo de 2015 también trabajó como auditor de calidad para TÜV Rheinland, incluyendo tareas relacionadas con HM Hospitales. Antes de ello, entre febrero de 2012 y julio de 2014, colaboró como investigador con el Instituto de Información Sanitaria del Ministerio de Sanidad de España, trabajando con estadísticas asistenciales y procesos relacionados con enfermedades cerebrovasculares.
Estas experiencias muestran que su carrera no se ha limitado a tratar pacientes. También ha participado en investigación, docencia, gestión hospitalaria, calidad sanitaria, tecnología y emprendimiento.
Premios de Ignacio Hernández Medrano
Uno de sus mayores reconocimientos llegó en 2019, cuando recibió el Premio Fundación Princesa de Girona Empresa. El galardón reconoció su trabajo empresarial y su capacidad para aplicar inteligencia artificial al conocimiento médico. El premio destacó especialmente la utilidad de Savana para aprovechar datos clínicos procedentes de grandes volúmenes de documentación sanitaria. Este reconocimiento aumentó su visibilidad dentro del ámbito tecnológico y médico español.
Previamente, en 2018, recibió el reconocimiento Digital Person of the Year concedido por Comsalud. También ha sido incluido por Forbes entre los profesionales españoles destacados por creatividad e innovación. Su trayectoria ha sido vinculada igualmente con el emprendimiento social de Ashoka.
Reconocimiento profesional en 2026
En junio de 2026 recibió el Premio a la Trayectoria en la Protección del Derecho a la Salud durante un encuentro celebrado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander. En ese contexto ofreció una intervención dedicada a la relación entre inteligencia artificial y medicina, reforzando una idea que ha acompañado buena parte de su carrera: utilizar tecnología avanzada para encontrar señales útiles entre enormes cantidades de datos clínicos.
Ignacio Hernández Medrano como divulgador
Además de médico y empresario, ha desarrollado una importante actividad como divulgador internacional. Ha participado en encuentros relacionados con ciencia, tecnología, innovación y salud digital. Su trayectoria incluye intervenciones en organismos e instituciones como la European Commission, la European Medicines Agency y la Royal Society británica, además de sociedades científicas, programas universitarios y encuentros de gestión sanitaria.
Sus temas habituales incluyen inteligencia artificial, análisis de datos, sistemas de información sanitaria, innovación, neurología, investigación clínica y transformación digital de los servicios de salud.
María Adánez, esposa de Ignacio Hernández Medrano
En el terreno personal, Ignacio está casado con la conocida actriz española María Adánez Almenara, nacida en Madrid el 12 de marzo de 1976. La pareja comenzó su relación en 2016. María presentó públicamente a Ignacio como su pareja durante una etapa en la que él ya estaba plenamente dedicado a sus proyectos médicos y tecnológicos.
Después de más de cinco años juntos, contrajeron matrimonio en noviembre de 2021. La boda se mantuvo en un entorno discreto y María compartió posteriormente la noticia. En algunas publicaciones familiares ella se refiere a su marido como Nacho, forma cercana del nombre Ignacio.
Ignacio Hernández Medrano y su hijo Claudio
Ignacio y María tienen un hijo llamado Claudio, nacido el 18 de mayo de 2021. Claudio llegó aproximadamente seis meses antes de la boda de sus padres. El nacimiento del niño abrió una nueva etapa familiar para ambos. María ha hablado en numerosas ocasiones de la importancia de la maternidad y del cambio emocional que significó Claudio en su vida.
La pareja mantiene al niño relativamente alejado de una exposición excesiva. Aunque María comparte algunos momentos de su vida personal, ambos han mantenido una clara diferencia entre sus carreras profesionales y la intimidad de su hijo.
Vida personal e intereses
Fuera de la medicina y la tecnología, Ignacio ha mostrado interés por la naturaleza y las actividades de montaña. Su afición por este entorno nació durante su juventud y también estuvo relacionada con la influencia de su padre. Ha participado en experiencias de montaña y ha viajado a lugares como el Himalaya. Durante su juventud también estuvo relacionado con el movimiento scout, una etapa que contribuyó a su interés por la naturaleza y el trabajo colectivo.
Otras prácticas como correr, la meditación y el mindfulness han formado parte de su manera de gestionar una vida profesional especialmente exigente.
Ignacio Hernández Medrano en la actualidad
En 2026, Ignacio continúa vinculado a Savana como fundador y director médico, después de más de una década trabajando en la reutilización científica del dato clínico. Su carrera representa la unión de dos mundos que cada vez están más conectados: la medicina tradicional y la tecnología avanzada. Su formación como neurólogo le permite comprender las necesidades reales de médicos y pacientes, mientras que su experiencia como emprendedor le ha dado herramientas para convertir ideas científicas en proyectos tecnológicos.
A sus 42 años, mantiene una trayectoria que reúne práctica médica, investigación, gestión, docencia, inteligencia artificial y emprendimiento. En el ámbito familiar comparte su vida con María Adánez y su hijo Claudio, mientras que profesionalmente continúa defendiendo el uso responsable de los datos y la tecnología para mejorar la medicina.
Desde sus primeros años en el Hospital Ramón y Cajal hasta la creación de Savana y Mendelian, Ignacio Hernández Medrano ha construido una carrera basada en transformar conocimiento médico en soluciones prácticas. Su evolución demuestra cómo un especialista clínico puede ir más allá del hospital y participar directamente en la transformación tecnológica del sistema sanitario.

